Tipos de relleno sobre la cimentación: claves para elegir el material correcto y evitar patologías futuras

Los tipos de relleno sobre la cimentación determinan la estabilidad, drenaje y durabilidad de cualquier obra. Conocer qué materiales usar, cómo compactarlos y cuándo aplicarlos es clave para evitar patologías futuras.

Excavadora esparciendo tierra para el relleno de una cimentación en obra

Excavadora esparciendo tierra en el proceso de relleno de cimentación.

En cualquier obra, el relleno sobre la cimentación es uno de esos elementos que suelen pasar desapercibidos. Sin embargo, determina directamente la estabilidad del terreno, la durabilidad de la estructura y el comportamiento de la edificación frente a asentamientos. Por ello, entender los tipos de relleno sobre la cimentación y saber cuándo utilizar cada uno es esencial para evitar problemas que pueden aparecer años después.

Además, la correcta elección del material está estrechamente relacionada con la calidad del terreno. Lo comentamos en nuestro artículo de Habitaro sobre la importancia del estudio geotécnico, donde explicábamos cómo un buen análisis previo evita patologías y sobrecostes inesperados. Asimismo, en nuestro artículo sobre control de calidad en obra, ya anticipábamos que compactar correctamente y seleccionar un relleno adecuado influye más de lo que parece en el comportamiento estructural del edificio.


Por qué el relleno sobre la cimentación es decisivo

El relleno sobre la cimentación tiene varios objetivos: regular cotas, mejorar la capacidad portante, garantizar un drenaje adecuado y crear una superficie estable para continuar la obra. Sin embargo, no todos los terrenos naturales ofrecen estas condiciones. Por eso se recurre a diferentes materiales, cada uno con propiedades físicas y mecánicas específicas.

Al mismo tiempo, la compactación adecuada del relleno es tan importante como el material en sí. De hecho, gran parte de los asientos diferenciales en edificación se deben a rellenos mal compactados o a materiales que no eran adecuados para el uso previsto. Por este motivo, conocer los tipos de relleno sobre la cimentación resulta imprescindible para diseñar una base segura y duradera.


Principales tipos de relleno sobre la cimentación y sus usos

A continuación, analizamos los materiales más habituales, sus características y en qué situaciones conviene utilizarlos. Además, incluimos advertencias prácticas para evitar errores frecuentes en obra.


1. Grava o zahorra artificial: el relleno más estable y drenante

La grava y la zahorra artificial son probablemente los materiales más utilizados como relleno sobre la cimentación. Su gran ventaja es que permiten un excelente drenaje, reducen el riesgo de acumulación de agua y se compactan con mucha facilidad.

Usos recomendados:

  • Regular cota bajo soleras.
  • Mejorar la drenabilidad del terreno.
  • Crear bases para losas de cimentación.
  • Proyectos donde la humedad subterránea es un riesgo.

Al permitir que el agua fluya, reduce presiones hidrostáticas y ayuda a evitar problemas similares a los que explicábamos en el artículo sobre nivel freático en construcción.


2. Arena limpia: material económico y homogéneo

La arena limpia y bien graduada también se utiliza como relleno ligero. Aunque su compactación es buena, no es adecuada cuando se espera una alta capacidad portante.

Usos recomendados:

  • Regular superficies con poco espesor.
  • Rellenar zonas entre instalaciones.
  • Rellenos donde se requiere una textura fina y manejable.

Advertencia: evitar arenas con arcilla, ya que incrementan la retención de agua.


3. Suelo seleccionado procedente de la propia excavación

En muchas obras se reutiliza el suelo seleccionado del propio vaciado. Esto reduce costes y es una práctica sostenible, siempre que el terreno tenga unas propiedades mínimas.

Usos recomendados:

  • Rellenos no estructurales.
  • Rellenos en capas alternadas con grava.

Condición esencial: debe ser un suelo granular, no expansivo y correctamente cribado.


4. Material triturado reciclado: opción sostenible en auge

Cada vez más proyectos incorporan materiales triturados reciclados procedentes de demoliciones. Cuando están certificados y correctamente procesados, ofrecen un comportamiento excelente como relleno sobre cimentación.

Usos recomendados:

  • Bases de solera.
  • Rellenos estructurales en obra civil.
  • Proyectos con enfoque sostenible.

Además de reducir costes, disminuye la huella de carbono del proyecto.


5. Arcillas expansivas: un material que debe evitarse

Aunque puedan aparecer en obra, las arcillas expansivas jamás se deben usar como relleno sobre la cimentación. Su volumen varía con la humedad y puede generar movimientos bruscos y peligrosos.

Consejo profesional: si aparecen arcillas en el terreno, retirarlas completamente o sustituirlas por material granular.


6. Grava-cemento: relleno técnico para una alta capacidad portante

La grava-cemento es ideal cuando se necesita un relleno extremadamente estable, resistente y prácticamente inmóvil. Su comportamiento está entre un material granular y una capa rígida.

Usos recomendados:

  • Zonas de alta carga.
  • Cimentaciones de naves industriales.
  • Rellenos bajo maquinaria pesada.

Cómo elegir el mejor tipo de relleno sobre la cimentación

Elegir el material adecuado no consiste solo en mirar precios o disponibilidad. Depende de:

  • El tipo de cimentación proyectada.
  • El estudio geotécnico del terreno.
  • La presencia de agua o humedad.
  • Las cargas que soportará la estructura.
  • El control de calidad en obra.

Por eso, en Habitaro insistimos en la importancia del estudio geotécnico, ya que define qué materiales son adecuados y en qué condiciones deben colocarse.


Por qué la compactación determina el éxito del relleno

No basta con usar el relleno perfecto: debe compactarse adecuadamente. Una mala compactación puede provocar asientos diferenciales, grietas en muros, hundimientos en pavimentos y fallos en soleras.

Por ello, es habitual trabajar con:

  • Pisones manuales.
  • Rulos autopropulsados.
  • Compactadores vibratorios.
  • Ensayos de densidad in situ.

Este control es parte del proceso descrito en nuestro artículo de control de calidad en obra, donde también explicamos qué ensayos son obligatorios para garantizar un relleno estable y duradero.

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Qué tipo de relleno es el más adecuado para una cimentación?
Generalmente, los materiales granulares como grava o zahorra son los más estables y drenantes, aunque depende del estudio geotécnico y del tipo de cimentación.

¿Se puede usar el terreno excavado como relleno?
Sí, siempre que sea un suelo granular, no expansivo y correctamente cribado. Si contiene arcilla, debe descartarse.

¿Por qué es tan importante la compactación?
Porque evita asientos diferenciales y garantiza que el relleno soporte las cargas previstas sin deformarse.

¿Cuál es el material más económico?
La arena y el suelo seleccionado suelen ser los más económicos, aunque su uso depende del tipo de estructura.

¿Es buena idea usar materiales reciclados?
Sí, siempre que estén certificados. Funcionan bien como relleno y reducen la huella ambiental del proyecto.

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