Smart Readiness Indicator: la etiqueta que pronto será obligatoria en edificios europeos
Hay una etiqueta que está empezando a aparecer en informes técnicos, licencias y proyectos de rehabilitación: el Smart Readiness Indicator. Pero ¿por qué Europa quiere que todos los edificios lo tengan y qué implicaciones tendrá para propietarios y comunidades de vecinos?

Análisis del Smart Readiness Indicator en edificios europeos.
Si tienes la sensación de que cada pocos meses aparece una nueva certificación energética o de sostenibilidad, espera a descubrir el Smart Readiness Indicator. Porque esta vez no hablamos solo de eficiencia: hablamos de inteligencia. Y lo interesante es que este indicador, nacido en Bruselas, será la llave para entender qué edificios están realmente preparados para el futuro… y cuáles no.
La intriga aumenta cuando ves que grandes promotoras, ayuntamientos y empresas de servicios energéticos ya lo están incorporando en sus proyectos, incluso antes de que su aplicación sea obligatoria según la Directiva Europea de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD). Y no es un simple trámite: puede afectar al valor de mercado de una vivienda, al reparto de subvenciones e incluso a las inspecciones energéticas.
Qué es el Smart Readiness Indicator (SRI)
El smart readiness indicator es un índice europeo que evalúa la capacidad de un edificio para:
- Gestionar su energía de forma eficiente
- Adaptarse automáticamente a las necesidades de los usuarios
- Interactuar con la red eléctrica
- Aprovechar sistemas domóticos y sensores
- Mejorar el confort, la seguridad y la sostenibilidad
Es, en esencia, la primera “etiqueta oficial” que mide qué tan inteligente es un edificio.
La idea nace del Clean Energy Package de la Unión Europea, donde se incluye el SRI como una herramienta clave para la transición energética.
Según European Commission – Smart Readiness Indicator Platform, el sistema analiza servicios como calefacción, refrigeración, ventilación, iluminación, monitorización energética, sistemas de autoconsumo fotovoltaico y gestión dinámica de la demanda.
Por qué el SRI será obligatorio (y cuándo)
La EPBD revisada en 2024 —que España está adaptando ahora— incluye la implantación progresiva del SRI.
Aunque cada país puede decidir si es obligatorio para todos los edificios o solo para ciertos usos, la Comisión ya ha señalado que será requisito para nuevos edificios e intervenciones profundas de rehabilitación.
Este movimiento se relaciona directamente con:
- Electrificación del parque inmobiliario.
- Integración masiva de bombas de calor.
- Creciente presencia de comunidades con autoconsumo compartido.
- Necesidad de que los edificios reduzcan picos de demanda en la red.
Mientras tanto, en España, organismos como el IDAE en su guía oficial ya están preparando directrices para aplicar el SRI en edificios residenciales y terciarios.
Cómo se calcula el SRI en un edificio
El indicador se evalúa sobre nueve dominios funcionales, como recoge la Comisión:
- Calefacción
- Refrigeración
- Agua caliente sanitaria
- Ventilación
- Iluminación
- Envolvente y sombreado
- Electricidad
- Monitorización y control
- Carga de vehículos eléctricos
Cada dominio recibe una puntuación según su grado de automatización, interacción con los usuarios y capacidad de optimización energética.
Por ejemplo:
- Un edificio con persianas automáticas que se ajustan al sol tendrá mejor valoración que uno sin control solar.
- Un sistema de aerotermia conectado a sensores de ocupación puntúa mejor que un radiador manual.
- Un cuadro eléctrico con gestión dinámica de carga supera a un sistema estático.
Los criterios están disponibles públicamente en la web europea de referencia (consulta técnica enlazada como European Commission – SRI methodology).
Cómo afectará esto a los propietarios y a las comunidades de vecinos
Aquí viene lo que muchos se preguntan:
¿Me va a obligar esto a instalar domótica?
¿Voy a tener que reformar mi edificio?
La respuesta: no necesariamente, pero ignorarlo sería un error.
El smart readiness indicator influirá en:
- El valor de tu vivienda (igual que el certificado energético actual)
- El acceso a ayudas para rehabilitación
- La clasificación energética en futuras compraventas
- La prioridad de acceso a subvenciones europeas
- La posible obligación en rehabilitaciones profundas
En comunidades de vecinos, puede convertirse en la guía para decidir inversiones:
- ¿Instalamos sensores en las zonas comunes?
- ¿Automatizamos la ventilación del garaje?
- ¿Ponemos monitorización de consumo en ascensores y calderas?
En este punto encaja muy bien el análisis que hicimos en Habitaro sobre edificios inteligentes con IA, donde explicábamos cómo la digitalización está transformando la gestión energética.
Ejemplos reales donde ya se está aplicando el SRI
Aunque no sea obligatorio aún, ya se está utilizando en:
Nuevos desarrollos inmobiliarios
Promotoras lo usan como argumento comercial para diferenciar edificios.
Hoteles y oficinas
Los certificados SRI permiten justificar contratos PPA, sistemas de autoconsumo y automatización de climatización.
Rehabilitaciones con fondos Next Generation
El SRI se está integrando en propuestas que deban demostrar mejoras energéticas verificables.
Edificios con fotovoltaica y baterías
Al permitir la gestión energética avanzada, estos edificios suelen obtener puntuaciones altas.
Ventajas para usuarios y administradores
El SRI ofrece beneficios evidentes:
- Menos consumo energético.
- Más confort térmico y lumínico.
- Espacios más saludables.
- Mejor integración con autoconsumo.
- Reducción de costes comunitarios.
- Edificios preparados para vehículos eléctricos.
Como dijo un informe del Joint Research Centre (JRC), “los edificios inteligentes no solo consumen menos, sino que cooperan con la red eléctrica”.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿El smart readiness indicator sustituirá al certificado energético?
No. Lo complementa. El primero mide inteligencia; el segundo, eficiencia.
¿Cuándo será obligatorio en España?
Durante la transposición de la EPBD. Las primeras exigencias podrían llegar entre 2025–2026.
¿Necesito domótica para tener un buen SRI?
Ayuda, pero no es obligatorio. Muchos puntos se logran con sistemas de control básicos.
¿Subirá el valor de un edificio con un buen SRI?
Todo apunta a que sí, como ya ocurre con certificaciones como BREEAM o LEED.
