México y Chile lideran la revolución de edificios Net Zero en Latinoamérica en 2026
México y Chile aceleran la revolución Net Zero con edificios que generan su propia energía y reducen emisiones a cero. ¿Marcarán el estándar de la construcción en 2026?

México y Chile lideran la nueva generación de edificios Net Zero en América Latina.
Corporativos, viviendas y parques tecnológicos apuestan por certificaciones LEED Zero, EDGE Zero y energía renovable propia para reducir a cero las emisiones operativas.
El nuevo mapa de los edificios net zero LATAM
La carrera por desarrollar edificios net zero LATAM ya no es una promesa lejana. En 2026, México y Chile empiezan a consolidarse como referentes regionales en arquitectura de cero energía y edificios cero emisiones. Sus proyectos combinan eficiencia, electrificación, renovables y gestión inteligente. El fenómeno es global, pero en Latinoamérica adquiere matices propios: ciudades densas, parques tecnológicos en expansión y una presión creciente de los fondos ESG para mostrar resultados verificables.
En su Latin America Energy Outlook 2023, la Agencia Internacional de la Energía advierte que la región debe acelerar la eficiencia energética para cumplir sus metas climáticas. El informe señala que 16 países latinoamericanos han asumido compromisos de carbono neutralidad. Ese cambio obliga a transformar el modo en que se diseña, construye y opera el parque inmobiliario. La conclusión es clara: la próxima década estará marcada por una oleada de edificios capaces de mantener un balance energético y de carbono en cero.
¿Qué significa realmente un edificio Net Zero?
Aunque el término está cada vez más extendido, no todos los edificios de alta eficiencia califican como Net Zero. Para que un inmueble sea considerado de cero energía o cero emisiones operativas, debe mantener un equilibrio estricto entre lo que consume y lo que produce o compensa. Ese estándar está definido por los principales sistemas de certificación.
El programa LEED, explicado en la página oficial del USGBC, integra las modalidades Zero Carbon y Zero Energy. En su versión energética, reconoce a edificios que generan igual o más energía renovable de la que consumen en un año. En su versión de carbono, certifica a proyectos capaces de reducir a cero sus emisiones operativas netas mediante eficiencia, electrificación y suministro renovable.
La certificación EDGE Zero Carbon del IFC fija requisitos medibles: un edificio debe ser al menos un 40 % más eficiente que uno convencional, operar con energía renovable al 100 % y demostrar reducciones hídricas y de energía incorporada en materiales. Este esquema se ha convertido en el más dinámico de Latinoamérica gracias a su claridad técnica y adopción en proyectos residenciales, corporativos y logísticos.
Estas certificaciones aportan rigor y eliminan la ambigüedad del marketing verde. Convierten el concepto Net Zero en un estándar verificable basado en datos energéticos y emisiones reales.
México y Chile: los países que lideran en LATAM (2025–2026)
México: masa crítica, vivienda Zero Carbon y parques tecnológicos verdes
Se ha consolidado como uno de los mercados más dinámicos de la región en construcción sostenible. El IFC reconoce cientos de proyectos EDGE certificados en el país, entre ellos vivienda, oficinas y naves industriales. Esta base técnica crea un ecosistema de profesionales y proveedores que facilita la adopción de edificios cero emisiones LATAM.
Dos casos destacan por su impacto.
Villas del Fresno (Paladin Realty) es uno de los primeros desarrollos del mundo en obtener certificación EDGE Zero Carbon en vivienda, un hito global que posiciona a México como líder regional. El segundo avance corresponde a nuevos equipamientos institucionales que progresan hacia estándares LEED Zero Energy, demostrando que el Net Zero deja de ser experimental.
El impulso también proviene del nearshoring. Los parques tecnológicos buscan atraer empresas globales y requieren activos capaces de reducir su huella energética y ofrecer desempeño ESG con métricas verificadas. Esto acelera la demanda de edificios net zero LATAM en regiones industriales del país.
Chile: liderazgo institucional y casos emblemáticos de cero emisiones
Chile avanza con un enfoque distinto. Su marco climático, la alta cuota de energías renovables y una regulación más exigente crean condiciones ideales para la edificación Net Zero. La transición energética del país se refleja en proyectos industriales, logísticos y urbanos que buscan reducir emisiones operativas y mejorar la eficiencia.
Uno de los avances más significativos en la región está documentado en la base oficial de proyectos EDGE. Allí pueden consultarse edificios certificados en Chile a través del buscador del IFC, disponible en EDGE Projects. Entre los casos más destacados figuran instalaciones industriales y logísticas que operan con energía renovable y alcanzan niveles de eficiencia superiores al 40 %. Estos proyectos muestran cómo la edificación de cero carbono puede aplicarse con éxito en usos complejos y de alta demanda energética.
Este impulso se alinea con la meta nacional de carbono neutralidad para 2050. La integración de eficiencia energética, electrificación y renovables de origen solar y eólico coloca a Chile como uno de los referentes técnicos más sólidos en edificios net zero LATAM. Su avance inspira a otros países de la región a adoptar estándares similares.
Tecnologías que están impulsando los edificios Net Zero en 2026
La expansión de los edificios de cero energía en Latinoamérica se apoya en varias tecnologías. Los paneles solares y los PPAs verdes garantizan un suministro renovable constante. La combinación de baterías y sistemas inteligentes evita los picos de demanda y mejora el equilibrio energético. La aerotermia y los equipos HVAC de alta eficiencia reducen el consumo sin sacrificar confort.
Las envolventes térmicas avanzadas disminuyen pérdidas de calor y frío. La ventilación controlada con IA ajusta el flujo de aire según la ocupación. Los materiales de bajo carbono completan la estrategia. Entre ellos destacan las estructuras en CLT, una solución que ya analizamos en detalle en nuestro reportaje de construcción sustentable con madera en Latinoamérica.
Estas tecnologías permiten que un edificio combine eficiencia y autonomía energética, requisitos indispensables para alcanzar un balance cero real.
Impacto en el mercado inmobiliario: valor, demanda y ventaja competitiva
Los edificios net zero LATAM generan ventajas claras para desarrolladores y propietarios. Incrementan el valor de venta y renta en oficinas corporativas, parques tecnológicos y equipamientos logísticos. Reducen los gastos operativos gracias a consumos más bajos y a la generación renovable. También mejoran la posición ESG de las carteras inmobiliarias, algo que los fondos internacionales ya consideran decisivo en sus estrategias de inversión.
En ciudades como Santiago, Ciudad de México o Monterrey, donde la energía es costosa o inestable, estos beneficios se multiplican. Además, la vivienda Net Zero se integra en el auge de las ciudades sostenibles, donde la calidad del aire, el confort térmico y la reducción de emisiones son argumentos cada vez más valorados por la ciudadanía.
Beneficios urbanos: resiliencia, aire limpio y menor presión energética
Un edificio Net Zero no solo beneficia a sus ocupantes. También mejora la eficiencia de las redes eléctricas, reduce emisiones urbanas y aumenta el confort interior. Estos proyectos contribuyen a crear ciudades más resilientes ante olas de calor, sequías y episodios de inestabilidad energética. Varias ciudades latinoamericanas ya integran metas de cero emisiones operativas en sus planes climáticos hacia 2030.
Obstáculos: inversión inicial, normativa y falta de capacidades
La adopción del Net Zero todavía enfrenta retos. El coste inicial supera al de una obra convencional, sobre todo en vivienda social. Las normativas de varios países no están alineadas con los estándares NZEB o Net Zero. Persisten brechas de capacitación en simulación energética, commissioning y gestión de renovables. Además, el acceso a materiales avanzados es más limitado en ciudades medias alejadas de las capitales.
A pesar de ello, el sector público y privado ya trabajan para cerrar esta brecha mediante incentivos, formación y marcos regulatorios más exigentes.
Conclusión: un cambio irreversible en la arquitectura latinoamericana
Los edificios net zero LATAM ya no son un concepto experimental. México aporta volumen y casos pioneros en vivienda Zero Carbon. Chile avanza con regulación, energía renovable y proyectos industriales de referencia como el almacén EDGE Zero Carbon de Emergent Cold LatAm. Ambos países marcan el camino hacia un modelo urbano más resiliente y competitivo.
La Agencia Internacional de la Energía subraya que esta transformación será decisiva para cumplir los compromisos climáticos regionales.
“Los edificios Net Zero son el estándar que definirá el crecimiento urbano sostenible de la próxima década”.
Preguntas frecuentes sobre edificios net zero LATAM
Es un inmueble que logra un balance energético y de carbono igual a cero mediante eficiencia, electrificación y energías renovables, verificado con certificaciones como LEED Zero o EDGE Zero Carbon.
Suele costar entre un 5 % y un 12 % más que un edificio convencional. Ese sobrecoste se recupera en el medio plazo gracias a menores gastos operativos.
México destaca por volumen de certificaciones EDGE. Chile aporta casos industriales de alto impacto, como el almacén Edge Zero Carbon de Emergent Cold LatAm. Ambos lideran la transición hacia los edificios Net Zero en Latinoamérica.
No siempre. Se refiere a cero emisiones operativas netas después de reducir consumos y utilizar energía renovable.
Fotovoltaica, PPAs verdes, aerotermia, HVAC eficiente, envolventes térmicas avanzadas, ventilación inteligente y materiales de bajo carbono.
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