¡Feliz año nuevo 2026!
El cambio de año siempre invita a parar un segundo y mirar alrededor. A pensar...
El cambio de año siempre invita a parar un segundo y mirar alrededor. A pensar...
La casa ya no es solo un lugar donde dormir. En 2025, la forma de vivir en casa ha cambiado más que en décadas. Y lo que llega en 2026 va un paso más allá.
En el corazón petrolero de Colombia, algo está cambiando. Ecopetrol acaba de poner en marcha un parque solar que ya abastece parte de la refinería de Barrancabermeja, reduciendo emisiones y dependencia energética. El movimiento marca un punto de inflexión silencioso en la transición energética del país… y podría no ser el último.
Separar un salón, crear un despacho o ganar privacidad sin levantar polvo ni hacer obras ya es posible. Los tabiques móviles están cambiando la forma de vivir las viviendas modernas… aunque no todo es tan perfecto como parece.
Chile acaba de cerrar una de las mayores operaciones energéticas de su historia reciente.
La venta de 588 MW de proyectos solares con baterías por US$865 millones confirma que el país ya no solo lidera la generación renovable, sino también el almacenamiento energético a gran escala en Latinoamérica.
Durante décadas, el trastero fue casi obligatorio en cualquier promoción residencial. Sin embargo, algo está cambiando. Cada vez más edificios nuevos prescinden de este espacio… y no es una casualidad. Detrás hay razones económicas, técnicas, normativas y, sobre todo, un cambio profundo en cómo vivimos y usamos nuestras casas.
Petrobras acaba de dar un paso que cambia el tablero energético de Brasil. Su entrada en la energía solar no es simbólica: es estratégica, industrial y tiene implicaciones regionales.
Subes el termostato, la caldera trabaja más… y aun así sigues con frío. La explicación casi nunca está en “poner más calefacción”, sino en cómo se escapa el calor.
Te entregan un presupuesto “cerrado”… y aun así acaba subiendo. La clave suele estar en una frase que casi nadie lee. Hoy te explico cuál es y cómo blindarte.
Brasil ha dado un giro inesperado en su política de vivienda. El programa Mi Casa, Mi Vida reservará viviendas sociales para personas que viven en la calle, una decisión inédita que ya empieza a aplicarse en decenas de ciudades y que podría cambiar la forma en que América Latina aborda el sinhogarismo urbano.