Arquitecto y arquitecto técnico: competencias, diferencias y cuándo necesitas a cada uno

Arquitecto y arquitecto técnico no hacen lo mismo. Analizamos sus competencias reales, las diferencias entre ambos y cuándo necesitas contar con cada figura en una obra o reforma.

Arquitecto y arquitecto técnico coordinando la dirección de una obra de vivienda

Arquitecto y arquitecto técnico cumplen funciones distintas y complementarias durante la dirección y ejecución de una obra.

En cualquier obra o reforma surge siempre la misma pregunta: ¿qué competencias tiene un arquitecto y qué hace exactamente un arquitecto técnico?. Aunque ambos perfiles trabajan de forma coordinada, sus funciones no son intercambiables y, además, no siempre necesitas contar con los dos desde el inicio.

Entender bien las competencias del arquitecto y del arquitecto técnico es clave para evitar errores de planteamiento, problemas durante la obra y sobrecostes innecesarios. Además, saber cuándo es obligatoria cada figura te permite planificar mejor el proyecto, los honorarios y los plazos.


Dos figuras distintas dentro del proceso constructivo

Aunque en la práctica comparten obra, arquitecto y arquitecto técnico responden a lógicas profesionales diferentes.

De forma simplificada:

  • El arquitecto concibe, diseña y define el edificio.
  • El arquitecto técnico controla cómo se construye realmente.

Esta diferencia no es teórica. Afecta directamente a responsabilidades legales, técnicas y económicas durante una obra.


Qué competencias tiene un arquitecto

El arquitecto es el profesional encargado de pensar el edificio antes de que exista. Su trabajo se centra en el proyecto, el diseño y la adecuación normativa.

Entre las principales competencias del arquitecto se encuentran:

  • Redacción del proyecto básico y del proyecto ejecutivo
  • Diseño arquitectónico y definición de espacios
  • Cumplimiento del planeamiento urbanístico y la normativa técnica
  • Definición de estructura, envolvente y soluciones constructivas
  • Dirección de obra desde el punto de vista del proyecto

El arquitecto toma decisiones que condicionan el edificio a largo plazo, desde la distribución hasta la estructura, la envolvente o la relación con el entorno urbano. Un error en esta fase no suele detectarse de inmediato, pero acaba apareciendo durante la ejecución o incluso años después. Por eso, una buena definición inicial del proyecto es clave, especialmente cuando se trata de obra nueva o intervenciones complejas, algo que se aprecia claramente cuando se analiza cómo afrontar correctamente una obra nueva desde la fase de proyecto

En obra nueva, ampliaciones con estructura o cambios de uso relevantes, la figura del arquitecto es imprescindible, ya que solo él puede firmar determinados proyectos.


Qué competencias tiene un arquitecto técnico

El arquitecto técnico, tradicionalmente conocido como aparejador, es el profesional especializado en la ejecución material de la obra.

Las competencias del arquitecto técnico están directamente relacionadas con el control constructivo:

  • Dirección de la ejecución de la obra
  • Control de calidad de materiales y sistemas
  • Mediciones, certificaciones y control económico
  • Supervisión del cumplimiento del proyecto en obra
  • Coordinación de oficios y control de plazos

Mientras el arquitecto define el qué y el por qué, el arquitecto técnico se encarga del cómo. Es la figura que detecta errores en obra, anticipa problemas y evita desviaciones económicas.

Durante la ejecución, el arquitecto técnico es quien traduce el proyecto a realidad construida. Su labor es determinante para controlar costes, plazos y calidad, evitando desviaciones que suelen aparecer cuando la obra avanza sin una dirección de ejecución sólida. En este sentido, su papel resulta especialmente relevante en obras donde intervienen varios oficios y partidas, un escenario habitual cuando se entiende bien cómo afrontar una obra nueva desde el punto de vista constructivo y de control de obra


Dirección facultativa: cómo se reparten las responsabilidades

En una obra con proyecto completo, la dirección facultativa suele estar compuesta por dos figuras:

  • Arquitecto: dirección de obra
  • Arquitecto técnico: dirección de ejecución de obra

Ambos trabajan de forma coordinada, pero con responsabilidades distintas. El arquitecto vela por la fidelidad al proyecto y al diseño aprobado, mientras que el arquitecto técnico controla que la obra se ejecute correctamente desde el punto de vista técnico, constructivo y económico.

Esta división es especialmente importante en obras complejas, donde la correcta ejecución influye directamente en la durabilidad del edificio.


Cuándo necesitas obligatoriamente a un arquitecto

Necesitas contar con un arquitecto cuando el trabajo implica:

  • Obra nueva de vivienda
  • Ampliaciones que afectan a estructura
  • Cambios de uso
  • Intervenciones que modifican la configuración arquitectónica
  • Actuaciones que requieren licencia de obra mayor

En todos estos casos, sin arquitecto no hay proyecto, y sin proyecto no hay licencia.


Cuándo es imprescindible un arquitecto técnico

El arquitecto técnico es imprescindible siempre que exista ejecución de obra con cierta complejidad.

Lo necesitas especialmente cuando:

  • Hay varios oficios trabajando simultáneamente
  • Es necesario controlar calidad y ejecución
  • Existen certificaciones económicas periódicas
  • Se ejecutan soluciones constructivas sensibles
  • Se quiere evitar desviaciones de coste y plazo

En muchas reformas, prescindir del arquitecto técnico puede parecer un ahorro inicial, pero a medio plazo suele convertirse en un problema.


¿Siempre necesitas a las dos figuras?

No siempre. En actuaciones pequeñas y muy acotadas, puede bastar con una sola figura técnica. Sin embargo, a medida que la obra gana complejidad, la combinación de arquitecto y arquitecto técnico resulta clave.

En obra nueva, rehabilitación integral o reformas estructurales, la presencia de ambos perfiles no es un lujo, sino una garantía de control técnico y calidad final.


Errores habituales por no entender estas competencias

Uno de los errores más frecuentes es pensar que arquitecto y arquitecto técnico hacen lo mismo. Esto suele derivar en:

  • Proyectos mal definidos
  • Obras sin control suficiente
  • Problemas constructivos posteriores
  • Incrementos de coste inesperados
  • Conflictos durante la ejecución

Otro error habitual es infravalorar la fase de ejecución, cuando en realidad es donde más problemas aparecen si no hay control técnico adecuado.


Cómo decidir qué profesional necesitas en tu caso

Antes de iniciar una obra o reforma, conviene hacerse algunas preguntas clave:

  • ¿Necesito proyecto y licencia compleja?
  • ¿La obra afecta a estructura o envolvente?
  • ¿Intervienen varios oficios?
  • ¿Quiero controlar costes y calidad desde el inicio?

Cuantas más respuestas afirmativas haya, más sentido tiene contar con arquitecto y arquitecto técnico desde el principio.


Arquitecto y arquitecto técnico: perfiles complementarios

Arquitecto y arquitecto técnico no compiten, se complementan. Uno define el edificio, el otro garantiza que se construya correctamente.

Entender esta diferencia no solo ayuda a cumplir la normativa, sino a construir mejor, con menos imprevistos, menos sobrecostes y un resultado final de mayor calidad.


Preguntas frecuentes sobre arquitecto y arquitecto técnico

¿Puede un arquitecto técnico redactar un proyecto de vivienda?
No. Los proyectos de edificación corresponden al arquitecto.

¿Puede un arquitecto dirigir la ejecución de la obra?
Sí, aunque lo más usual y común es que la dirección de ejecución la asuma arquitecto técnico.

¿En una reforma pequeña necesito a los dos?
Depende del alcance. En reformas simples puede bastar con uno, pero en reformas complejas es recomendable contar con ambos.

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