Calefacción por infrarrojos: la tecnología que promete calentar tu casa gastando menos
Quizá lo has oído últimamente: hay un tipo de calefacción que promete calentar sin resecar el aire y gastando muy poco. Pero ¿qué hay detrás de la calefacción por infrarrojos y por qué algunos expertos hablan de “el futuro del confort doméstico”?

Panel de calefacción por infrarrojos integrado en la decoración del salón.
Puede que te haya pasado: estás en casa, el frío aprieta, las facturas suben… y de repente ves anuncios de un sistema que promete calentar como el sol, sin corrientes, sin polvo y gastando menos. Ese sistema es la calefacción por infrarrojos, y aunque suene a tecnología futurista, lleva años usándose en industria, hostelería e incluso en edificios públicos.
Pero ¿funciona igual de bien en una vivienda? ¿De verdad consume tan poco? Y, sobre todo, ¿merece la pena instalarla en 2025? Vamos a verlo con calma, pero te adelanto algo: hay un detalle que casi nadie cuenta y cambia toda la ecuación.
Cómo funciona realmente la calefacción por infrarrojos
A diferencia de los radiadores tradicionales, que calientan el aire, los paneles de calefacción por infrarrojos calientan directamente los objetos y las personas. Es el mismo efecto que notas cuando te da el sol en invierno: aunque el aire esté frío, tú sientes calor.
Ese principio físico —la radiación infrarroja lejana— está explicado por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), que la clasifica como una tecnología de calefacción eléctrica radiante de alta eficiencia.
En términos prácticos esto significa varias cosas:
- El calor se nota antes.
- No reseca el ambiente, porque no mueve aire.
- Evita que el polvo circule, útil para personas con alergias.
- Calienta superficies, lo que reduce la sensación de “paredes frías”.
¿Y el consumo? Eso viene ahora, pero déjame plantearte una pregunta: ¿qué pasa cuando un sistema calienta objetos en vez del aire? Exacto: no se escapa al abrir una puerta o ventana. Aquí está la clave de su eficiencia.
Cuánto consume la calefacción por infrarrojos en una vivienda
El consumo depende de dos factores críticos:
- Aislamiento de la vivienda
- Potencia del panel
Según fabricantes europeos certificados bajo la normativa EN 60675, un panel infrarrojo de 600–800 W puede calentar una estancia de 10–14 m² con un gasto muy contenido.
Para que te hagas una idea, esta tabla resume consumos reales obtenidos en viviendas con aislamiento medio (datos contrastados con estudios de la Universidad Técnica de Viena, que lleva años analizando la radiación infrarroja):
| Estancia | Potencia típica | Horas/día uso | Consumo diario | Coste aprox./día* |
|---|---|---|---|---|
| Dormitorio 12 m² | 600 W | 3 h | 1,8 kWh | 0,36 € |
| Salón 20 m² | 900 W | 4 h | 3,6 kWh | 0,72 € |
| Baño | 350 W | 0,5 h | 0,17 kWh | 0,03 € |
* Calculado a un precio medio de 0,20 €/kWh.
Es decir, en muchos casos la calefacción por infrarrojos puede costar menos de 1 € al día por estancia. Eso sí, en viviendas mal aisladas el consumo aumenta, exactamente igual que con una bomba de calor o radiadores.
Otro detalle importante: los paneles funcionan por ciclos. No están encendidos todo el tiempo, sino que calientan, paran y vuelven a calentar cuando baja la superficie.
¿Merece la pena instalar calefacción por infrarrojos en 2025?
La pregunta del millón. La respuesta depende de tu vivienda y de tus hábitos, pero hay escenarios donde es especialmente recomendable:
1. Pisos pequeños o medianos
Con poco volumen de aire, la eficiencia del sistema es más alta.
2. Viviendas bien aisladas
Si ya tienes SATE, ventanas con rotura de puente térmico o aislamiento interior, los paneles funcionan excelente.
3. Habitaciones que se usan poco
Un despacho, una habitación de invitados o un baño son perfectos para infrarrojos, porque se calientan rápido y sin inversión en obra.
4. Personas con alergias
Al no mover aire, mejora mucho el confort respiratorio. Este punto aparece incluso en documentos de la Asociación Europea de Calefacción Radiante.
5. Viviendas donde instalar aerotermia es imposible
No requiere unidad exterior ni obra. Se cuelgan como un cuadro y listo.
Sin embargo, también hay casos donde no es la mejor opción:
- Casas grandes con techos muy altos
- Viviendas sin aislamiento
- Uso continuado durante muchas horas (la aerotermia sigue siendo la reina en eficiencia)
Pros y contras de la calefacción por infrarrojos
Para que tengas una visión clara, aquí va una lista rápida:
Ventajas
- Instalación sin obra
- Consumo estable y controlable
- Calor inmediato y confortable
- No reseca el aire
- Bajo mantenimiento
- Estética discreta (hay paneles tipo cuadro)
Desventajas
- En viviendas frías o antiguas aumenta el consumo
- No sube la temperatura del aire tan rápido como un aire acondicionado en modo calor
- Dependencia total de la electricidad
- Puede requerir varios paneles si la casa es grande
FAQ
¿La calefacción por infrarrojos es segura?
Sí. Funciona con radiación infrarroja lejana, la misma que emite el cuerpo humano. Está avalada por normativas europeas como EN 60335-2-30.
¿Se puede combinar con otros sistemas?
De hecho, es lo ideal. Muchos usuarios combinan infrarrojos en zonas puntuales con aerotermia o estufas eficientes.
¿Se nota el calor igual que con radiadores?
Se nota distinto: más uniforme, menos “bochorno”, más agradable. Lo describen como “el calor del sol”.
¿Aumenta la humedad?
No. Simplemente no la reduce, a diferencia de otros sistemas eléctricos.
Lo que significa en la práctica es lo siguiente: la calefacción por infrarrojos no es una moda, es una tecnología madura que, en viviendas adecuadas, puede convertirse en una solución muy económica y muy agradable. La clave está en entender tu casa y en elegir bien la potencia.
