Las averías domésticas más caras del invierno y cómo prevenirlas antes de que llegue el frío
Cuando bajan las temperaturas, algunas averías domésticas empiezan a multiplicarse sin previo aviso. Y lo peor es que muchas podrían evitarse con gestos simples. Aquí tienes la guía clave para no pagar miles de euros este invierno.

Revisión invernal para evitar las averías domésticas más caras.
Quizá te haya pasado alguna vez: una mañana fría, abres el grifo… y no sale agua caliente. O de repente escuchas un ruido extraño en la caldera justo el día en que más frío hace. Las averías domésticas más caras del invierno suelen llegar sin avisar, y lo curioso es que casi todas tienen un patrón común: aparecen cuando las exigencias térmicas suben y los sistemas están al límite.
¿Hay forma de adelantarse antes de que el frío apriete? Sí, y más simple de lo que imaginas.
Las averías que arruinan el invierno en miles de hogares
Durante los últimos años, informes oficiales del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, también conocido como IDAE, han insistido en que el consumo de calefacción y ACS se dispara en invierno. Y claro, cuando trabajamos los equipos al máximo, llegan los fallos.
Vamos una a una con las más frecuentes y costosas.
1. Rotura de caldera: la reina de las averías caras
Las averías en calderas son el gran clásico del frío. Suelen aparecer en diciembre o enero, coincidiendo con el uso intensivo. Y aunque su reparación ronda los 150–500 €, cambiarla por completo puede superar los 2.000 €.
¿Por qué se rompe tanto en invierno?
Porque muchos sistemas pasan meses sin encenderse, se forman lodos, se obstruyen filtros y las bombas trabajan a presión máxima.
Cómo prevenirlo antes de que llegue el frío
- Haz una revisión anual obligatoria.
- Purga radiadores para que la caldera no trabaje de más.
- Comprueba la presión: debe estar entre 1 y 1,5 bares.
La realidad es que este gesto evita el 70% de las averías, según técnicos del sector. Además, en nuestro artículo sobre cómo funciona una aerotermia en un piso, disponible en Habitaro, explicamos por qué los sistemas modernos fallan menos y consumen menos.
2. Atrancos y reventones en tuberías por heladas
Si vives en zonas frías, seguro que conoces a alguien que ha tenido este problema. Las tuberías exteriores o mal aisladas pueden congelarse… y reventar. ¿El resultado? Daños de 2.000 a 10.000 € dependiendo del alcance.
Curiosamente, muchos propietarios creen que “eso solo pasa en casas rurales”, pero no es verdad: comunidades en zonas de la Meseta lo sufren cada año.
Solución sencilla pero efectiva
- Aísla tuberías vistas con material aislante económico.
- Si te vas unos días y hace mucho frío, deja un hilo de agua corriendo.
- Revisa juntas y válvulas antes del invierno.
Puedes ver recomendaciones oficiales en la Guía de Ahorro Energético del IDAE, explicadas en profundidad por el propio organismo.
3. Filtraciones de agua en cubiertas por lluvias intensas
El invierno trae frío, sí, pero también lluvias y viento. Las cubiertas en mal estado pueden sufrir filtraciones que no solo mojan el techo: también generan moho, desprendimiento de pintura y deterioro estructural.
Una reparación media puede costar entre 800 y 6.000 € dependiendo del daño. Y cuando la humedad ya ha penetrado, el problema se multiplica.
Cómo evitarlo
- Revisa las juntas, los remates y los encuentros del tejado.
- Asegúrate de que los canalones no están llenos de hojas.
- Si vives en edificio antiguo, plantéate una intervención comunitaria.
En nuestro artículo sobre cómo aislar térmicamente una casa antigua sin obra, disponible en Habitaro, explicamos por qué mejorar la envolvente reduce no solo pérdidas de calor, sino humedades.
4. Averías en bombas de calor y splits por falta de mantenimiento
Aunque asociamos el aire acondicionado al verano, los modelos con bomba de calor trabajan muchísimo en invierno. Y cuando los filtros llevan meses sin limpiarse, los ventiladores fuerzan el sistema, sube el consumo… y aparece la avería.
En muchas averías se detectan motores quemados o placas electrónicas dañadas, con facturas entre 150 € y 900 €.
El mantenimiento previo al invierno es clave
- Limpia filtros cada 3–4 semanas.
- Realiza una carga de gas si notas rendimiento pobre.
- Revisa unidades exteriores: hojas, tierra u obstrucciones.
5. Problemas eléctricos por sobrecarga
En invierno usamos más electrodomésticos simultáneamente: calefacción, horno, secadora… y la instalación, si es antigua, puede no soportarlo.
Los cortocircuitos y quemaduras en cableado no solo son caros (entre 400 y 2.500 €), sino peligrosos.
Cómo evitarlo
- Revisa la potencia contratada.
- Comprueba el estado del cuadro eléctrico.
- Pide a un técnico que revise conexiones antiguas.
Cómo prevenir averías en invierno sin gastar demasiado
Lo que significa en la práctica es que la prevención es muchísimo más barata que la reparación. Y sin embargo, casi nadie lo hace. Para que no te pase, aquí tienes acciones concretas:
Checklist previo al invierno
- Revisión anual de caldera.
- Limpieza de filtros de aire.
- Aislamiento básico de tuberías.
- Limpieza de canalones.
- Purga de radiadores.
- Comprobación del cuadro eléctrico.
Muchas de estas tareas cuestan entre 0 y 20 €. Su impacto, en cambio, es enorme.
FAQ integradas naturalmente en el contenido
¿Pueden evitarse todas las averías domésticas más caras del invierno?
No todas, pero sí la mayoría. Según profesionales, más del 60% de averías graves se deben a falta de mantenimiento.
¿Cada cuánto hay que revisar la caldera?
La recomendación es anual. De hecho, el propio IDAE en su guía oficial explica que el mantenimiento periódico reduce consumo y averías.
¿Cuándo revisar la instalación eléctrica?
Cada 7–10 años en viviendas modernas, y antes si la casa tiene más de 25 años.
